Al sur de Burgos, en plena comarca del Arlanza, Mecerreyes es una de las localidades más interesantes de la provincia. Su pasado romano y su tradición musical, muy arraigada en la dulzaina, unidos a su ubicación, en plena Ruta de la Lana y del Camino del Cid, bastarían para venir pero, si buscas más motivos, toma nota, porque este mes el municipio celebra la Corrida del Gallo y el Carnaval.


Esta fiesta ancestral de origen pagano está marcada por la Corrida del Gallo, el equivalente al Domingo de Carnaval, que, este año, se celebra el 15 de febrero. Comienza cuando el rey –un niño del pueblo de unos 10 años–, camina flanqueado por los danzantes y portando un gallo –en la actualidad, de trapo– que la gente del pueblo intentará arrebatarle, hacer un recorrido, y entregárselo de nuevo.


No será fácil ya que los zarramacos –personajes con cencerros en la cintura y pieles– intentarán impedirlo blandiendo una tarrañuela –palo–, mientras los alguaciles velarán por el cumplimiento de estas normas. Cuando el rey pincha el gallo, la fiesta termina, se subasta un gallo de verdad y comienza el Baile de la Rueda, una fiesta en la que todos disfrutan de música popular, torrijas y vino caliente.


Aquí irrumpen multitud de personajes ataviados con inquietantes disfraces, una serie de trajes y máscaras fabricados de forma artesanal con todo tipo de materiales de uso diario, desde paja, ramas y corcho hasta huesos, plumas y pieles. En el Museo del Carnaval y el Gallo de Mecerreyes puedes verlos con detalle y conocer a fondo una de las fiestas de carnaval más antiguas de toda España.
La imagen que abre el texto es Carnavaladas en Mecerreyes | mecerreyes.com

